Perspectivas del sindicalismo en México

Por Lic. Sandra Román Lemus AMERI , 22/07/05

La Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH) con el compromiso de orientar y enfrentar las problemáticas que, actualmente, se viven en el entorno laboral mexicano, celebró el pasado 21 de Julio, el seminario: “Perspectivas del Sindicalismo en México”. Durante la última década han surgido varias incógnitas, ¿aún conservan su fuerza los sindicatos? ¿De qué forma mantienen su influencia dentro de las organizaciones?, ¿Cómo afrontan las empresas sus relaciones con ellos?

El seminario, fue propuesto debido a la necesidad de los directores de las áreas de Recursos Humanos de mantener una visión prospectiva sobre el Sindicalismo y su afectación en un futuro inmediato en la jungla laboral que padecemos día con día. Ante dichos cuestionamientos, AMEDIRH reunió a un selecto grupo de especialistas en torno a las perspectivas del Sindicalismo en México cuyos puntos de vista presentamos a continuación.

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PERCEPCIÓN DEL SINDICATO
La coyuntura política actual y los cambios que está sufriendo el sindicalismo en México están tratando de romper con la visión paradigmática de un sindicalismo que es percibido como: obstáculo para el desarrollo, adversario a vencer, lastre, propenso a la corrupción, inepto, caprichoso y cuyos líderes buscan lograr intereses políticos y económicos personales, explicó el licenciado Luis Manuel Guaida director de Guaida y Asociados, firma especializada en asesoría en materia laboral,

Además, la pérdida del apoyo del partido oficial ha originado la imagen de un grupo sindical debilitado, disperso, dividido, sin proyecto y carente de Propuestas Económicas.

Para el licenciado Tomás Natividad Sánchez, dicha percepción es errónea, “se dice que el sindicalismo en México está debilitado, yo creo que aquí hay dos caras: aparentemente está debilitado, sin embargo es tan profundamente fuerte, está tan involucrado en el sistema, estos millones de gente afiliada que dice la CROC y la CTM tener, aparentemente no existen porque sólo hay 12 millones afiliados o 13 millones y fracción con eventuales en el Seguro Social, sin embargo, hay estados de la república en los que la CTM controla maquila, servicios, petróleo, luz, agua, transportes, concesionarios, mercados sobre ruedas… en fin, trabajos en la economía informal que Estados completos podrían ser detenidos por una acción sindical corporativa.”

Luis Manuel Guaida, consideró durante su exposición que, los sindicatos han procurado combatir la imagen de anacronismo que pesa sobre ellos para lograr una imagen de competitividad. Durante los últimos diez años, han acordado la adopción de nuevas formas en la organización del trabajo, entre las que sobresalen los programas de productividad, la conformación de equipos de trabajo, la auto supervisión y auto inspección, la simplificación de los contratos colectivos de trabajo, e incluso, los sindicatos han dejado de defender actitudes negativas e inaceptables entre sus agremiados.

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