Salarios, sindicatos y la negociación colectiva en 2009

Por Luis Manuel Guiada AmCham Eagle , 15/02/09

Revisiones salariales

Las negociaciones colectivas en este año se anticipan complicadas. Sindicatos y empleadores tenemos el reto de buscar un equilibrio en una situación difícil, ya que la contracción del mercado; la caída de las ventas; el aumento en materias primas, insumos y energéticos; las restricciones y el alto costo del crédito; y la falta de liquidez de las empresas, hace que estas se sitúen en una posición en que difícilmente podrán otorgar los incrementos salariales pretendidos. Por otro lado, un aumento esperado en la inflación provocará una presión hacia los dirigentes sindicales para obtener incrementos mayores a los del ciclo anterior. Una complicada fórmula para enfrentar una negociación colectiva difícil.
Luis Manuel Guaida (AmCham)

El rango de los incrementos salariales tendrá que ubicarse dentro de lo posible, y no sólo en lo deseable. Anticipamos que los incrementos salariales se ubicarán dentro de la banda del 5-6%,
aunque no debemos descartar incrementos menores e inclusive, en casos extremos, ninguna modificación a los salarios.

Empleo

Este es uno de los retos mayores y uno de los objetivos principales en la negociación colectiva: sindicatos y empleadores deberemos encontrar las alternativas que nos conduzcan a la conservación del empleo y de la fuente de trabajo, inclusive otorgando los sindicatos y trabajadores concesiones especiales, y aceptando limitaciones que permitan la sobrevivencia y viabilidad de la operación de la empresa.

Ambiente laboral

El ambiente es, en general, bueno, dada la responsabilidad y profesionalismo de los tres sectores, de los sindicatos, del gobierno federal y de los empleadores, con las excepciones que siempre existen, pero que afortunadamente son las menos.

Productividad

La productividad en estas circunstancias es obligatoria, y deberá ser el “mantra” de este nuevo ciclo de crisis; sin embargo, dadas las circunstancias, muchas de las empresas entrarán en una especie de “hibernación” en la que su principal objetivo será la sobrevivencia y permanencia, esperando llegar a tiempos mejores. Sin embargo, habrá que evaluar cuidadosamente el riesgo de entrar en ese estado, ya que las consecuencias pudieran ser aun más adversas.

Alternativas

La negociación colectiva ha estado relacionada con y afectada siempre por diversos factores internos y externos de la empresa.

Entre los factores internos tenemos el tipo de relación que existe entre empleador y sindicato, la madurez y el profesionalismo del dirigente sindical, el grado de representatividad y apoyo que tiene éste frente a los trabajadores, la experiencia y las habilidades de quien está a cargo de recursos humanos, etc. Como factores externos tendremos siempre y en primer lugar la situación financiera de la empresa, su viabilidad como negocio y el entorno económico, ahora muy claramente, tanto a nivel nacional como internacional.

En situaciones económicas adversas, las empresas deben ser especialmente cuidadosas y habilidosas para lograr una negociación con su sindicato adecuada a las circunstancias y a sus posibilidades y, sobre todo, para proteger la viabilidad de la operación y del negocio. Y el futuro inmediato para la mayoría de las empresas no es muy optimista: caída en las ventas, aumento en los costos y falta de liquidez son los factores negativos que le aquejan.

Algunas ideas o áreas en las cuales deberíamos poner especial atención ante estas circunstancias adversas en la economía, y que enfrentaremos en los próximos dos o tres trimestres, son las siguientes:

* Buscar y lograr cambios en la administración del capital humano y en la organización del trabajo que aporten una mayor productividad y, con ello, una mejor competitividad a la empresa. Esta es una de las aportaciones más importantes, y más visibles, del área de recursos humanos. Para ello, es conveniente presentar, negociar y obtener tales cambios en y a través de la negociación colectiva, con el objetivo claro y medible de financiar los incrementos en los beneficios económicos de los trabajadores. Llevar a la mesa de negociación nuestro propio pliego de peticiones no es algo nuevo, y es imprescindible en este momento. ¿Qué modificar en nuestra organización del trabajo?, ¿qué quitar o qué agregar a nuestro contrato colectivo? son preguntas cuya respuesta debemos llevar a la negociación. * Es interesante tener presente también que cuando la empresa y la economía se encuentran en pleno crecimiento, cuando la producción y las ventas están en un nivel alto, las negociaciones pueden tornarse más complicadas. Por el contrario, en etapas en que la economía nacional y mundial —y con ello la empresa— atraviesan por dificultades, graves y además evidentes, es cuando la empresa y el sindicato deberían tener el objetivo fundamental de preservar el empleo y la misma fuente de trabajo, y es entonces cuando ambas partes están dispuestas a otorgar concesiones y cambios. En la negociación colectiva, sin duda que ‘crisis’ significa ‘oportunidad’. * Dentro del contexto de los cambios y medidas que necesariamente se deben tomar y aplicar, es necesario cuidar y estar atentos a aquellos compromisos u obligaciones que conlleven derechos y costos a largo plazo o de manera continua. Debemos planear a corto plazo y aceptar solo aquellas obligaciones que por su propia naturaleza tendrán una vida corta o que podrían ser renegociadas. En suma, es necesario evitar, por el momento, aquellas —así llamadas— “conquistas sindicales”.

En AmCham estamos siguiendo muy de cerca estos procesos, generando alternativas de solución y apoyo a nuestros socios, especialmente en el Comité de Capital Humano y Asuntos Laborales, valor agregado para los socios de la Cámara.

Lo anterior se presenta especialmente importante ante una economía cada vez más globalizada en la que la competitividad y la productividad serán los factores determinantes para la sobrevivencia y el éxito de las empresas, y no solo para salvar la crisis, sino para su permanencia a largo plazo.

En la medida en que los responsables del área de recursos humanos y quienes los apoyamos y acompañamos en estos procesos de manejo de crisis tengamos una visión muy clara y los recursos profesionales y habilidades necesarios para enfrentar una negociación colectiva adecuada, lograremos para la empresa y los trabajadores los objetivos y resultados que estas circunstancias requieren.

Es nuestra responsabilidad y es nuestra oportunidad.